Chapter 8: Success

“Success and failure, ultimately, have little to do with living the gospel.  Jesus just stood with the outcasts until they were welcomed, or until he was crucified – whichever came first.” (pg. 172)

I thought I knew what this chapter was about . . . until I didn’t.

In a chapter entitled “Success”, Fr. Boyle details the deaths of “Scrappy”, “Raul”, “La Shady”, “Manny”, “Ronnie”, and “Angel”.  Why “Success”?  Was Fr. Boyle hoping we’d draw parallels between these violent, premature, and undeserved deaths and that of Christ’s death on the cross?  Were their deaths similarly triumphant? I thought I was on to something.

But then I read the chapter again.  There’s nothing triumphant about the deaths described in this book.  Rather, Fr. Boyle provides us a window into the raw, devastating pain that each of these deaths left behind.  And by virtue of living in the margins, Fr. Boyle experiences these tragedies not as an outsider, but as God does, as an insider, his heart laid open, helping to bear the burden of loss.

Despite having ample opportunity, I realize that Fr. Boyle spends little time talking about sin and even less about “saving” sinners.  I can’t recall him reminding any homies (or us) that Jesus died for our sins. Rather, he reminds us that God is too busy loving us to worry about either our successes or our failures. We are saved, not when we renounce our sins, but when we accept that God loves us unconditionally in spite of them.  Thus the quote above begs the question: Was the triumph, i.e. ”success”, of the cross ever Christ’s primary purpose?   Or was it just a consequence of how he lived, where he lived, and who he lived with?”  How might this perspective change the way I live my own life?  Can all of us redefine and achieve our own success in a similar manner?

“El éxito y el fracaso, en la última instancia, tienen pocas similitudes con el vivir del evangelio. Jesús se quedó con los forasteros hasta que fueran acogidos, o hasta que Jesús fuera crucificado – lo que ocurrió primero.” (184)

Pensé que sabía lo que describió este capítulo… pero no sabía.

En el capítulo 8 “Éxito”, Padre Greg describe las muertes de “Scrappy,” “Raul,” “La Shady,” “Manny,” “Ronnie,” and “Ángel.” ¿Por qué el capítulo se llama “Éxito”? ¿Quiere Padre Greg que nosotros hagamos conexiones entre estas muertes violentas, prematuras, y inmerecidas y la muerte de Cristo en la cruz? ¿Sus muertes fueron triunfantes como la de Cristo? Pensé que empecé a entender y descifrar el propósito del mensaje de este capítulo.

Sin embargo, leí el capitulo otra vez. No hay nada triunfante en las muertes en esta novela. Padre Boyle a propósito nos provee una ventana al dolor crudo y devastador que cada una de estes muertos dejaron atrás. Y por vivir en las márgenes, Padre Boyle experimenta estas tragedias no como un extraño, sino como Dios las experimenta- como una persona de dentro, su corazón abierto, ayudando a soportar la carga de la pérdida.

A pesar de tener oportunidades abundantes, me doy cuenta de que Padre Boyle pasa poco tiempo hablando sobre los pecados y aún menos sobre “salvar” los pecadores. No puedo recordarlo recordandole a ningún compadre (ni a nosotros) que Jesús murió por nuestros pecados. Por el contrario, él nos recuerda que Dios está demasiado ocupado amándonos que no se preocupa por ni nuestros éxitos ni nuestros fracasos. Estamos salvados, no cuando renunciamos a nuestros pecados, sino cuando aceptamos que Dios nos ama incondicionalmente a pesar de ellos. Por lo tanto, la cita que se encuentra arriba en el texto pregunta: ¿Fue el triunfo, es decir “el éxito”, de la cruz el propósito primario de Cristo? ¿O fue solamente una consecuencia de cómo él vivía, donde vivía, y con quien vivía? ¿Cómo esta explicación puede cambiar la manera en la que vivo mi propia vida? ¿Podemos todos nosotros redefinir y lograr nuestros propios éxitos en una manera similar?

John Osterholzer is a member of the Faith Doing Justice Ministry lead team and a physician at the UM and VA hospitals.  He and his wife Kathy have 3 children and have been longtime resident parishioners at St. Mary.

John Osterholzer es un miembro del equipo del Ministerio del Fe Haciendo Justicia y es un médico en los hospitales de UM y VA. Él y su esposa Kathy tienen tres hijos y han sido feligreses residentes de St. Mary por mucho tiempo.